hugo boss propaganda

publicidad para que todos rompamos las reglas, viva la nueva economí­a:

De vez en cuando tienes que romper las reglas (Burger King)
Si no te gustan las reglas, cambialas (WXRT-FM)
Las reglas han cambiado (Dodge)
El arte del cambiar (Swatch)
No hay un único modo de hacerlo (Levi’s)
Esto es diferente. La diferencia es buena. (Arby’s)
Simplemente diferente al resto (Special Export Beer)
La lí­nea ya ha sido cruzada: El revolucionario nuevo supra (Toyota)
Resiste lo común (Clash Clear Malt y Young & Rubican)
Innova no imites (Hugo Boss)
Navega tu propio rumbo (Navigator Cologne)
Te separa de l amasa (Vision Cologne)

Y como no se retoma la iconografí­a del rebelde. Si los teóricos del dandysmo levantaran la cabeza fliparían de como las nuevas corporaciones han retomado y tergiversado punto por punto todos sus requisitos, aunque l averdad, todos no, porque los dandys como los jovencitos que siguen estos dictados, no llegaban a abrazar corriente polí­tica alguna, su único lema eran ellos mismos, unos ellos mismos diferentes, especiales, alejados de la gris masa…. lo extraño es que cuaje aun un discurso cuando nadie quiere ser ya masa, pero, me temo, que la final, seguimos teniendo masas, muchas masas, ya no en gris, ni en blanco y negro, pero masas al cabo… porque una cosa es revultas domesticadas y otra muy diferente revueltas sopesadas y planeadas y en estas, en las de verdad, la pinta que uno tenga no tiene ni la más mí­nima importancia, ni la más mí­nima.

Hay un ir y venir, los rebeldes parecen ideólogos de lso grandes negocios y los grandes negociantes auténticos rebeldes. Por ejemplo Henry Rollins (que no tengo idea quien es) se queja de la sobrecivilización (raro porque la sofisticación de un rebelde corporativo es sobre civilizada por definición) y pide que nos desconectemos en el descontento generalizado.

Rollins se hizo así­, y aquí­ viene lo bueno, el cerebro tras la publicación Details, una guí­a para los nuevos empresarios para que pudieran «auto estilizar su misma identidad», una serie de instrucciones para retiros de magnates. Todo aderezado con dosis de trabajo duro, algo extraño para un verdadero rebelde a la camu, y sobretodo, pensamiento positivo. Su mantra comienza está vez con azuzar el emprendimiento y evitar cualquier modo de vida seguro, cualquier funcionariado, y convertir a los aspirantes en los trabajadores más duros e indestructibles.

Y pese a que lo punks lo odiaron, a finales de los 80 se convertirá en el padrino de la revuelat del rock and roll. Para Rollins la década del punk será una lección de aprendizaje en el liderazgo, una mezcla de tendencia al caos y triunfo en la dirección. Es una rabia al encontrar obstáculos para el único objetivo que merece la pena, segun él, llegar a la cumbre. Los apsos para el liderazgo de cada pequeño empresario: 21 días de poder ilimitado o obtengamos resultados, no hay excusas. Levanta pesas, trabaja duro, medita en tu patio, arranca toda debilidad o sentimentalismo de tu fuero interno, pero hagas lo que hagas, jamás reflexiones ni te pares a pensar quein está, realmente, manejando los hilos.

Hoy día, esa bella idea de la contracultura es seguida tanto por los fabricantes de champú como por los supervivientes de los beats, es más una doctrina oficial de la América corporativa que una idea de resistencia real. Lo que nosotros entendemos por disenso no subvierte nada, no reta nada, ni tan siquiera pone en cuestión la fe de la cultura empresarial  occidental.