Archivo por años: 2012

Género y Otras Cárceles

Maria Llopis en el acto

El jueves pasado, el día 26 de abril, me las pasé con María Llopis y con Diana, Paula y Carmen G. Bueno Carmen G. llego a la mesa de debate. La cosa fue en la Carlos III. Quedamos a las nueve menos cuarto en la salida del metro de la Puerta de Toledo. Paula había organizado unas jornadas, “Género y Otras Cárceles”, y había invitado a María Llopis a dar una conferencia. Yo llegué un poco de casualidad porque la invitada a conformar la mesa de debate era Lurdes Fernández, de Offlimits, ella no podía y fui yo. Y como fui así un poco de casualidad pues pude decir lo que se me ocurrió.

María estuvo estupenda. Sin cortarse ni una cala y de buena mañana proyecto un vídeo en el que se masturbaba con el chat roulette, aunque esta no sería la palabra adecuada, no, por que cuando interactúa en el chat roulette no se masturba sino que interactúa con un otro virtual que muestra, para dar cierto acercamiento a lo real, sus trajines varios para estimular a su pareja, en este caso la Llopis. Magnífico comienzo, silencio sepulcral, y yo que ni me fijé en la cara de los demás pues absorta estaba con el vídeo no puedo asegurar, como si me aseguro Diana, que los jóvenes allá presentes estaban mutando de color conforme el plano se acercaba más y más al coño de la protagonista.

Luego proyectó un vídeo del que no se habla en las webs del evento pero que a mi me fascinó. Era una tipa 100% Hikikomori que como reza la wiki significa literalmente “apartarse, estar recluido”, i.e., “aislamiento social agudo”. Por desgracia no recuerdo el nombre de la protagonista, aunque poco importa un nombre de alguien que tiene 26 avatares y que vive, literalmente, en ellos o a través de ellos. Rodeada de 3 o 4 pantallas pasa horas y horas ajena a un cuerpo que se le anda “fosilizando”. Fascinante decisión vital quizá no tan servil como muchas otras, dura y segura a un tiempo. Ella ahora se ha enamorado de un chica que aparecía en la pantalla, otro avatar de una otro u otro que nada por el ciberespacio desmultiplicándose. se van a casar y esperan un niño, algo fascinante la verdad, dadas las circunstancias. Pediría a María que moviera más este trabajo muy bien hecho y con enormes posibles derivas antropológicas y filosóficas.

Luego hablo y luego hablamos. Y estuvo bien.

Veré si pudiera reorganizar lo que dije y lo cuelgo en la web, me basé en el anuncio de Floid, un hombre de verdad. Eso si que es escandaloso.

Jornada Género y otras cárceles

dandysmo a la kant

nina llorens

Jamás imaginaría a un dandy que se precie matarse por editar algo con un mínimo de dignidad en esta cosa rara que es, al cabo la web. Pues este aquí que aquí me hallo yo, intentando inútilmente colgar unos tantos, 5 para ser exactos, pdf´s que no son más que descartados artículos que prepare o más bien rescaté de acá y de allá para que sirvieran de introducción a mi librito de papel de fumar, dandys extrafinos.

Los artículos van desde pascal a la glick, esta última interesante aunque demasiado atiesada teórica del asunto.

O1.1. La Actitud de la Modernidad-De Kant a Foucault pasando por Baudelaire
O1.2. Puntualizaciones al animal público
O1.3. Je-ne-sais-quoi. Un cierto lago y sus derivas
O1.4. Del consumo de élite al basureo de postín
O1.5. Elisa Glick y los conjuntos de gacelas modernas

Dandysmo y Contragénero y Dandys Extrafino

“Indudablemente no existe el arte como una sustancia especial y fija que se dé con pureza en ciertos objetos. Es una particularidad relacional que puede objetivarse en cualquier conjunto material y perceptible.”
Juan Acha

Aquí la edición de mis libritos en versión web

Mi agradecimiento a María María Acha y a Tomás Ruíz Rivas por hacer un trabajo tan bueno desde que les conozco, y van ya para 22 años…

Dandysmo y Contragénero, editado en “Cendeac”

Dandys extrafinos, editado en “Papel de fumar”

las dandys a 3 bandas

Ayer estuve en la galería mad is mad, por que Roberto Vidal y Luján Marcos comisarían una exposición que se llama dândi, dentro de Jugada a 3 Bandas. Fui por que ellos me lo pidieron.

Grabamos un pequeño vídeo que será la presentación de la parte digital de está real, una parte que se llamará Las Dandys, un proyecto que, “toma como punto de partida la tesis de Gloria G. Durán sobre “Dandysmo y Contragénero”. La primera obra será un vídeo realizado a Gloria donde resuma verbalmente su proyecto. A continuación se colgarán hasta un máximo de 12 obras
que hagan referencia a la tesis de Gloria, con la interpretación que cada una le quiera dar.”

El proyecto estará en la plataforma digital nowwwh, que es, tal y como me comentaron Javi y Bea en día que les entrevisté: “… es una plataforma on-line, en Internet, y  decidimos configurarla como nuestro espacio. Entonces decidimos hacer esta plataforma on-line. Podíamos decir que es un  plataforma curatorial, aunque tampoco me gusta llamarlo así. Hay comisariados pero también suceden muchas otras cosas. El tema de hacer exposiciones on-line viene de las ganas de experimentar y de probar con otros formatos. Esa idea viene de hacer proyectos en el espacio físico, exposiciones y proyectos curatoriales y  bueno como sería esto si lo llevásemos a Internet, como sería esto trabajando con artistas que nos interesan pero ahorrando todo lo que son gastos de gestión, de logística. Y entonces era una cosa híbrida entre una web, un blog, una red social.  Es un plataforma de proyectos.”

Y bueno, preparé unas cositas que luego no dije, pero que quizá merezca la pena recordar porque en el vídeo, al final, creo que no dije nada de esto.

Ser permanentemente improbable

Cual es la probabilidad de que yo logre, de una vez por todas, ser absolutamente improbable.

La divisa de la ilustración era, a decir de Kant, ten valor de servirte de tu propio entendimiento. Una suerte de libertad en el uso público de la razón. Y Foucault que interpreta el texto ve este atisbo de cierta libertad en una actitud, lo que el llama la actitud de la modernidad, en una ethos filosófico, en una reflexión sobre el hoy que se transforma en una teoría de la vida. Y en esta los modos y las maneras, las vías que encuentra uno para relacionarse con el mundo y con uno mismo son las únicas en las que, tal vez, encontremos una salida.

Indudablemente, dice Juan Acha, no existe el arte como una sustancia especial y fija que se de con pureza en ciertos objetos. Es una particularidad relacional que puede objetivarse en cualquier conjunto material perceptible, termina. Y no serán más que las materializaciones de esta relación con el mundo y con uno mismo lo que tal vez luego alguno conciba como sus obras de arte, las de los dandys, yo les llamo huellas de vida. Y esas huellas fueron, en muchas ocasiones, performance antes que la performance, una corriente artística que, casualmente, fue inaugurada, al menos en gran parte por mujeres.

Pero, ¿cómo se relaciona con uno mismo un auto elegido dandy?: cada uno debe elaborarse de un modo arduo y complejo, cada uno debe transformarse en el producto de su propia elaboración, y, por supuesto, uno debe inventar sus costumbres. El ascetismo del dandy hace de su cuerpo, de su comportamiento, de sus sentimientos y de sus pasiones, de su existencia, una obra de arte. Y como el arte no es más que la materialización más o menos objetivable de un modo de relacionarse entonces, parece que la utopía sería que seamos todos dandys si nos atenemos a esta lectura y no a aquella más estetizada y lustrosa. Al cabo en la elaboración de si uno puede ir hecho una piltrafa y lograr su plena potencialidad desde el piltrafillismo.

Al cabo habremos de pensar que son aristócratas de intemperie, aristócratas del espíritu que destilan esa escurridiza cosa que se llamó je-ne-sais-quoi, ese yo-no-se-qué, o como lo diría el gran Baltasar Gracian, el despejo:

El despejo, alma de toda prenda, vida de toda perfección, gallardía de las acciones, gracia de las palabras y hechizo de todo buen gusto, lisonjea la inteligencia y extraña la explicación
Baltasar Gracian, El Héroe.

Ese “no-se-qué” ese je-ne-sais-quoi es del todo inexplicable, ya Meré en el siglo XVII dirá de él que está compuesto por entero de matices. Esos “matices” que exaltaran con ahínco todos aquellos que durante el vulgar siglo de la burguesía, el XIX, quisieron despegarse de la clase a la que realmente pertenecían y por ende despegarse cualquier etiqueta ya impresa para ellos, sin por ello decidir pegarse una única y vital etiqueta otra. Esos matices que pueden cambiar como lo hace la entonación de un suspiro o el modo en el que uno extiende la mano o grita más o menos fuerte.

Ser imprevisibles, ser del todo improbables. Hacer siempre, y por sistema, lo contrario de lo que de uno se espera. Id siempre a contracorriente, y si la corriente es la misma contracorriente (en la cuerda comodifica tu disenso) pues inventar una corriente paralela. Pero siempre otra. Adscribirse, en suma, a la estética de la negatividad. Y con toda esta maniobra de auto invención con una teoría de la vida otra siempre en mutación conseguir, de una vez por todas, romper los pilares sobre los que se ha asentado la sociedad burguesa, a saber:

1. La que separa y pre-etiqueta y controla y encorseta la definición de la apropiada feminidad y la apropiada masculinidad.
2. La que decide lo digno y lo indigno de ser considerado arte.
3. La que diferencia los sujetos, supuestamente únicos e unívocos, de los objetos.
4. La que divide a los que son considerados artistas del resto de la raza humana.

Son seres auto-decididos, seres que organizan su vida toda, su relación consigo mismos y con los objetos que le rodean y con los demás de un modo consciente y también auto decidido rompiendo los sentidos de cada cosa que nos rodea y amplificando las posibilidades de todo, desde un llamador hasta un aspirador pasando por un botón.

Al final no es más que la búsqueda de la “autonomía” entonces: ¿por qué insisten tantos teóricos en que el dandysmo es un fenómeno eminentemente masculino? ¿Es que las mujeres aun son objetos? ¿es que las mujeres no somos capaces de erigirnos ne seres auto-decididos y ser ni más ni menos que el producto de nuestra propia decisión y nuestra propia fabricación?

(en cuanto esté el vídeo listo lo linkeo)

Farewell

Creo que ha llegado la hora de vivir más atentamente, escribió Atxaga a Vila-Matas hace ya muchos años. Y yo creo que si, ha llegado también ese momento. Un momento de regar las plantas y no esperar nada de nadie. Un momento de dejar de pedir y compadecerse de uno mismo. estar atento es salir de ti por más de un momento por todos los momentos. Cuando paseaba con mi ex por México DF él era quien me guiaba me salvaba y me evitaba innecesarios peligros. Imagino que el iba atentamente yendo. Y yo no atendía a nada. Flor me llamaba él, vas flor, decía. Y llevo dos años de mi vida flor. Pero hoy ha legado el momento de empezar a estar más atenta procurando ser un extranjero hasta para mi misma.

Escucho a Caetano Veloso en una versión de Jamaica Farewell de “A foreing sound“, y me quedo con esto, y con lágrimillas en los ojos lo grito un poco para quitarle drama a mi farewell:

But I’m sad
To say I’m on my way
Won’t be back
For many a day
My heart is down
My head
Is turning around
I had to leave
A little boy
In Kingston town

Sería mejor salir a navegar que encerrarse pero antes habría de laminar y enresinar, reparar vamos, mi destartalado catamarán, no lo descarto sin embargo y haré como los animalillos que se retiran sin decir ni media y tras vomitar y expulsar todo resto de malatía de su cuerpo extrañado resurgen de su propia ruina no pletóricos pero sí aceptables para ser, una vez más, acogidos en la manada. Mientras salgan los restos daré mi farewell a la francesa, esa única vía que tenían los únicos para irse de manera elegante sin hacer ruido ni esperar nada de nadie.

Y para rematarnos, It’s All Right Ma, I’m Only Bleeding de Bob Dylan.

Pérez y Perec

Así, una cierta historia de mis gustos -nos dice Perec- (su permanencia, su evolución, sus fases) se inscribiría en este proyecto. Con mayor precisión, se tratará una vez más de un modo de delimitar mi espacio, de una aproximación algo oblicua a mi práctica cotidiana, un modo de hablar de mi trabajo, mi historia, mis preocupaciones, un esfuerzo para asir algo que pertenece a mi experiencia, no en el nivel de sus reflejos lejanos, sino en el corazón de su emergencia
“Notas sobre los objetos que ocupan mi mesa de trabajo”, de Pensar, clasificar

Hay un artículo en torno a la figura de George Perec, mi última obsesión que abre mil entradas de posibles discursos. Es de David Pérez García, periodista (eso es lo que pone)

rescato una serie de palabras que algún día intentaré descubrir por qué me llaman la atención:

– Literatura potencial
– Hombre empeñado en redimir a las cosas
– Por qué estamos demasiado acostumbrados a mirar (o quizá y también comenzar a vivir con más atención o más atentamente)
– La pandilla Kant (1724-1804), Montesquieu (1689-1755) y D’Alembert (1717-1783)
– “espíritu de bagatelas”; ¿lo contrario a lo sublime?
– Desprecios Kantianos: “versos que se pueden leer hacia adelante y hacia atrás, acertijos, relojes en sortijas, cadenas de pulgas…, etcétera” (me recuerda a la larga lista del modo de narrar de Djuna Barnes y de la acumulación exhorbitante de basuritas de la barones) + la fina gracia + todo lo raro (este Kant era la pera)
– Esto es mío, Benjamin, y su “Desempacando mi biblioteca”, o disquisiciones sobre el arte de coleccionar, también, The Accidental Masterpiece: On the Art of Life and Vice Versa de Michael Kimmelman.
– En su obra “Pensar, clasificar“, Perec incluye su ensayo “Doce miradas oblicuas”, donde reconoce que la influencia de la moda en las relaciones de las personas -“el papel que se les hacía representar”- se le reveló “como una de las manifestaciones más innobles del mundo en que vivimos
la ansiedad de las cosas, progresivamente embrutecedora
– Kerouac, en quien “la identificación entre experiencia vital y creación literaria era tan completa que, cuando la primera comenzó a transformarse en una fatigosa repetición, una extenuación de ritmos y temas, una involución, y muchas veces una patética voluntad de seguir “quemando” una manera de vivir y de enfrentarse a la realidad, también la segunda comenzó a resentirse y a convertirse en una fórmula vacía, repetida y carente prácticamente de sorpresas.”
– Por eso el ciclista Lino Margay confía el destino de su vida a un alfiler que clava sin mirar en un mapamundi.
– La marquetería literaria, eso lo dijo ya Montaigne de sus ensayos, mal ensamblada, concluyo.
– Raymond Roussel quien, como señala Aguilera, “llegaba a abrir hasta seis veces consecutivas paréntesis en el interior de un paréntesis” (En “Oulipo. La máquina de la infinita literatura”.)
– Y al fin Vila-Matas, del que no habla Pérez pero no importa, Vila-Matas es un autor muy Percquiano.

Y finalmente esta delicia de delicias: “perfección gratuita de la inutilidad

Gracias señor Pérez y gracias señor Perec.

Suzanne Lacy y nosotras

colabsuzannelacy

Hace ya mucho tiempo trabajé en el proyecto de Lacy, bueno no tanto, era el 2010. Trabaje yo pero también María María Acha, quien hizo este magnífico cartel además de muchas otras cosas y Elena Tóxica quien trabajo con adolescentes en el tercer performance de los varios que compusieron la pieza completa. Paso el tiempo y la ponencia que, junto a Berta Sichel, compuse para la presentación pública del proyecto se publicó en la web de violencia de género que lleva la Politécnica de Valencia.

Bueno, os pongo el pdf de la conferencia y además linkeo el reportaje que hicimos para presentar el trabajo de Lacy, uno primero en el que exponíamos su trabajo desde los 70 hasta hoy, “Poniendo a la gente a hablar”, y un segundo que se refería específicamente al esqueleto tatuado. Además contaros que el gran Iván R. Cuevas fue el director de ambos reportajes, y que vamos a trabajar, la Tóxica y yo, con este proyecto en breves en la Complutense y en el MACBA.

Suzanne Lacy en Madrid

In-between

suzanne lacy, 2012

Esta es un foto de Suzanne Lacy este mismo año, imagino que se trata de una suerte de revisión de su famoso “Three Weeks in May” que ahora ha llamado “Three Weeks in June”, y digo imagino porque ayer la entrevistamos por Skype Elena Tóxica y Yo. Estuvimos charlando con ella durante más de una hora. El registro de la conversación aun lo tiene Elena pero pronto lo recibiré y podrá contar con más detalle de lo que hablamos.

Por ahora decir que es para un proyecto que realizaremos este verano porque nos han dado una residencia en un lugar de Huelva que se llama, Sierra Centro Arte con un proyecto llamado, Versiones sobre la masculinidad femenina. Diálogos Abiertos con Suzanne Lacy y Lucy Lippard y sesiones de Land Art on-line

Entonces ya tenemos un diálogo abierto con Lacy a la que preguntamos asuntos varios que adjunto en un pdf abajo por si a alguien le apetece ver. Estimulante, sensato, paradójico. Esta mujer es increíble, aunque no hay más que verla porque nació en el 45 (lo pone en la wiki así que no creo que se moleste). Trabajamos con ella y es increíble su energía y vitalidad.

Lo mejor de mis destartaladas notas es que vivimos en un momento de “In-Between”, que vamos a hacia a algún lado que no sabemos bien cual es. Y bueno que nuestra percepción de lo que pueda o no suceder, con la revolución digital, es o no puede ser más que, eso, una percepción, una aproximación o un análisis más o menos descabellado. Eso punto realista me gustó mucho y además me dio pié a reflexionar por que conecta con uno de esos libros que a una le marcan y que pocos conoces, se llama, “The Politics of Cultural Mediation” y aunque no lo parezca va de seres que viven IN_BETWEEN, y si ahora todo, el tiempo y los seres somos, no nos queda otra, in-between, a lo mejor y todo, en este maremagnum, vamos hacia ese otro lugar a penas esbozado en el que cada cual pueda, de una vez por todas ser eso, tal cual es y no de otra forma.

No puedo evitar poner algo de mi amada Baronesa Elsa Von Freytag-Lorinhoven la maestra de la vida in-between de quien escribí un libro que entregué allá por el 2009 a pepitas de calabaza y que saldrá, espero, este año… más vale tarde que nunca, digo yo.

Asking Suzanne Lacy by Toxic Lesbian&Gloria g. Duran_01

La hora Fetén

John Milton, El paraiso Perdido

El Paraíso Perdido, de John Milton

Esto es una cosa fenomenal, ha llegado La Hora Fetén.

Ayer entreviste a los de “La Pandemonio” que son 8, aunque yo hablé con 3, y la verdad, me quedé encantada. Ahora arranco la transcripción con muchas ganas porque estos muchachos, nacidos todos a mediados de los ochenta, no van a esperar a que alguien les diga que hacer, van y lo hacen buscándose las castañas como todos. Sus proyectos son estupendos, mirad en La Pandemonio, y lo son por las ganas de hacer cosas y por los diversos perfiles que se aúnan y sobretodo por la falta de vanidad y esa tendencia más que repetida del mundo del arte de mirarse el ombligo y diferenciarse del común de los mortales y de otras actividades humanas supuestamente más vulgares. Esta nueva generación, los pandemonio, nowwwh, espacio 8, los Ja! (que aun no conozco pero no importa), los Rampa, los de Mediodía Chica (que tampoco conozco pero tampoco importa), los del intercambiador, los que llevan OTR, los que han abierto No-Estudio, los de Hablar en arte, los de Se alquila y muchos muchos otros, andan transformando Madrid en lo que debe ser, un hervidero de propuestas llevado por un montón de gente interesante con ganas de establecer “alianzas”, que diría Javier, y de vivir haciendo lo que les gusta hacer, llámese esto arte o llámese como se quiera llamar.

Con muchos de estos ya he hablado y reservo un hueco en esta sección que iré completando al ritmo de mis posibilidades, este verano, entre baño y baño prometo hacer una entrada por agente entrevistado, muchas son ya pero más vale atrde que nunca.

Por ahora y ya que nado con la transcripción de La Pandemonio una curiosidad etimológica, ¿qué es y de dónde viene esto de La Pandemonio? y también ¿qué  significa exactamente y de dónde viene La Hora Fetén?. a ver que dice google, pues me siento incapaz tal y como va la cosa levantarme a mirar el maría moliner.

Pandemonium:

1. “El paraíso perdido” de Milton (1608-1674),  quien no solo inventa un paraiso perdido sino que es el encargado de defender la república de Cromwell en el convulso siglo XVII inglés, lo que ratifica mi firme creencia en que nadamos, tal vez, en unos momentos convulsos que hacen que necesitemos juntarnos a hablar y colaborar y pensar juntos, discutir y vivir este tiempo “entre” a base de colaboraciones y demás. El demonio de Milton es Satanás: “Un joven hermoso, es una figura trágica que se describe mejor por sus propias palabras “Mejor reinar en el infierno que servir en el cielo“. Fue confinado al infierno después de una rebelión fallida por el control de los cielos de Dios. El deseo de Satanás de rebelarse se debe a su falta de voluntad para aceptar que no todos los seres merecen la libertad, declarando que los ángeles son seres autónomos y eliminando así la autoridad de Dios sobre ellos como su creador. Se presenta como un personaje carismático y persuasivo. Satanás se manifiesta por primera vez cuando presenta argumentos a sus ángeles seguidores de por qué se debe tratar de derrocar a Dios. Él sostiene que deberían tener los mismos derechos que Dios y que el Cielo es una monarquía injusta.”

2. Pandemónium según el grimorioes el baile de las brujas con el diablo a las 12 de la noche el día de San Juan, el día de la Candelaria, el día de los fieles difuntos, es cuando creen que las tinieblas se unen con la luz y viceversa.

Fetén:
2. adj. col. Sincero, auténtico, verdadero: es un amigo fetén.
2. Bueno, estupendo, excelente: ha sido una semana fetén.
3. f. col. La verdad: lo que te he contado es la fetén, te lo prometo.
4. adv. m. Muy bien: lo has hecho fetén.

Viene del caló, al menos eso dicen, matizado por la chulería netamente madrileña, algo cheli vamos. Y dada la amplitud de sentido no está mal que la hora fetén sea el nombre para una suerte de salón en el que se habla y debate. Porque cae en la trampa del lenguaje, que es lo más interesante, es sincero y dice la verdad, pero, por otra parte, es excelente y es estupendo y bueno, y la verdad nunca es triste, pero, a veces, no tiene remedio, como canta Serrat.

carla bodoni: un sombrero sin rostro

Carla Bodoni inspiró a Igor Stravinsky su Jeu de danses (Suite de Ballet “Histoire de Carla”). Diseño de Erik Nitsche para Decca

Carla Bodoni Musa 20

Me habló de ella mi querido Iván. Y yo no me crucé con semejante personaje en todos los días de mi investigación, que yo recuerde no oí hablar de ella. Cuando Iván me dijo que era como el Pepín Bello del 27 me emocioné mucho más. Pero mayor aun fue la emoción cuando Carla roza la irrealidad, Pepín era Pepín y Bello y sobretodo era, de eso no hay duda. Pero Carla no se sabe si era o no. Ni tan siquiera se sabe si tenía rostros pues siempre siempre iba más o menos así:

Un sombrero y poco más.

Y esa condición suya de sin rostro la que más me interesa, y me acuerdo de un tal costa del que habla Vila-Matas al final de su dietario Voluble. Pero esa ya es otra historia. La historia, o la no historia de la Bodonia está aqui.

navegando

Hoy amanecí triste. Triste pero firme. Despistada y con ansiedad. Algo perdida. Romper disciplinas, o haberlas perdido durante ya tanto tiempo la enfrentan a una misma a su propia desdibujada regla. Como dice Vila-Matas que hace Conrad, viviré la vida como una navegación río abajo. Pero es este un modo de navegación disciplinada, no en el estilo de Rousseau, esa horrible versión progress, tampoco en cualquiera que surja de afuera, el no menos horrible autoritarismo.

Conrad se adherirá a una idea mucho más antigua de la disciplina, esa que debe proceder de dentro. Es una fuerza mental, que emite nuestro propio genio del lugar, el genius loci, nosotros mismos. El hombre nos e libera dando libertad a sus impulsos y mostrándose casual e incontrolado, sino sometiendo la fuerza de su naturaleza a una idea del espíritu y a un proyecto dominante, a un férreo código mental que sepa cancelar su libertad más salvaje y situarle en la corriente, río abajo, de una vida disciplinada y, a ser posible, gracias a los designios interiores del genio del lugar, moderadamente sublime.

Pajarito pajarraco

Ayer estuve con Txomin viendo la deliciosa delirante película “uccellacci e uccellini” de Pier Paolo Pasolini, donde Totó camina con su hijo y va variando de paisaje y de tiempo, donde se evangelizan a gorriones y halcones sin demasiado éxito aparente, se encuentran con la luna, alguien se alimenta de nidos de gorriones y un cuervo, “par que no quepa duda y nadie llegue a malos entendidos, recordaremos -dice una voz en off- que el cuervo es un intelectual de izquierdas anterior a la muerte de Palmiro Togliatti“. Un cuervo que les acompaña todo el viaje, que habita en la calle Marx, y que  habla sin parar hasta que los dos caminantes deciden comérselo y se les desintegra entre las manos.

Antes Txomín y yo hablamos con Barnardo sopelana, pero esa es otra historia que aparecerá en breves en investigación.

infinito vivir

Quédese en casa y lea libros, le aconsejaba Kant a un amigo aventurero que se disponía a viajar.  Importa el viaje, pero también importa el mapa de nuestros afectos, y nuestras afectos pueden ser personas pero también pueden ser cosas, y pueden ser ideas, y pueden ser situaciones. Y la situaciones hay que vivirlas y dejarlas pasar, preservar algo pero no todo pero nunca, bajo ningún concepto repasarla una y otra vez, otra vez y otra. Si no uno no viaja sino que permanece, duerme donde puede y como puede, mal come y bebe sin parar. Y eso ni es viajar ni tan siquiera vivir, porque vivir puede, es, viajar, aun en casa y aun rodeada de libros.

Y esto escribo porque le acabo de enviar a mi gran Paco este fragmento de Vila-Matas, en dietario voluble:

Eran las ocho y cinco de la tarde y yo seguía lidiando con la aparente monotonía del momento hogareño. Después del mensaje de Casas Ros, me había puesto a releer el libro de Rick Moody, cuya exhibición de talento me había dejado fascinado. Sonó el teléfono. En el contestador reconocí la voz de una amiga y descolgué. La amiga y su hija llamaban porque estaban en la tumba de Herman Melville en Nueva York. Una casualidad sin duda. Imposible no tener en cuenta que Melville le dedicó la novela Moby Dick a su amigo Hawthorne. Pensé que el salón de nuestra vida cotidiana puede ser una gran central de azares. Y de contrates. Porque si en Barcelona había caído ya la noche, en el cementerio de Woodlawn, en el Bronx, el día era soleado y fresco, con brisa marina. Y si la monotonía del momento era tan solo aparente se debía a que yo era consciente – de acuerdo con Magris en el prefacio a El infinito viajar- de que precisamente en el espacio doméstico, en el hogar, es donde el viajero empedernido se juega realmente la vida, la capacidad o incapacidad de amar y construir, de tener y dar felicidad, de crecer con valentía o agazaparse en el miedo. Dicho de otro modo: la casa es el lugar central de nuestro mundo; es el lugar de la pasión más fuerte, en ocasiones devastadoras -por la compañera de tus días, por ejemplo -, el lugar de la pasión que nos cala sin miramientos.

Y luego descubrí que Magris podía haber titulado su libro “El infinito vivir” y los caminos que nunca han de recorrerse de nuevo de los afectos, que serán, digo yo, afectos a la Spinoza, esto es, pasiones tristes y pasiones alegres. las pasiones tristes hay que sacarlas de casa y las alegres hay que vivirlas y no querer re-vivirlas eternamente, porque en tal caso, se tornarían de nuevo tristes.

Y luego dice también: “La historia “sostiene en el prólogo “no está hecha sólo de lo que ha acaecido… sino, como quiere Musil, de las posibilidades, las potencialidades concretamente latentes en un situación determinada, de lo que en un momento dado era o es posible”.

Plaza Crítica

El primer crítico de arte para algunos (que no todos)

A Yola Coulder la conocí hace ya rato. Fue una mañana delirante en la que habíamos de revisar las pruebas de la cubierta de los dandys extrafinos de papel de fumar. Lo recuerdo bien porque íbamos en metro corriendo y nos íbamos contando la vida, ella me hablaba de sus múltiples proyectos y yo la escuchaba y contaba cosas, imagino que de la tabacalera, pero ya no lo recuerdo bien. Por entonces estaba enfrascada en el colectivo catenaria, un colectivo que tal como reza en el About, es un colectivo de comisarios y gestores culturales que nace en el mes de Abril del 2011 del encuentro causal entre una serie de estudiantes de Historia del Arte y Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid a partir de una serie de preocupaciones comunes en torno al panorama cultural actual y conscientes de la necesidad de explorar y problematizar nuevos espacios, nuevas relaciones y nuevas estrategias expositivas.

Partimos de la pregunta, ¿qué es un comisario?, frente al rol tradicional que ha asumido como gestor e intermediario entre la institución, el artista y el consumidor, nosotros nos proponemos como un colectivo de comisarios libres, críticos y comprometidos que buscan convertir la experiencia estética en una experiencia social y vital a través de la construcción de plataformas multidisciplinares de creación y reflexión colectiva. El diálogo y la participación son dos de los objetivos clave que determinan la elaboración de nuevas formatos de exposición y que permiten pensar al comisario no sólo como un mero administrador sino también como un creador. Inevitablemente lo político se cruza en todas nuestra propuestas al considerar fundamental la crítica y la autocrítica como herramientas que nos permitan plantear nuevas relaciones y conceptos, transformando los espacios expositivos en campos de pruebas que activen el debate artístico y social.

Y esa crítica la vuelcan ahora en una plaza, pero una plaza crítica, de la que dicen:

#Plaza Crítica es una plataforma web que pretende facilitar la difusión de la crítica de arte y fomentar la participación activa del usuario creando así sinergias críticas en torno a la creación y exhibición contemporáneas en Madrid. La idea es ofrecer un espacio desjerarquizado en el que quepan todas las voces.

Pretendemos generar una comunidad de usuarios activos y críticos en el que se recoja la máxima información posible del tejido expositivo madrileño, a través de la recopilación de textos tanto teóricos como periodísticos e informativos. A su vez, #Plaza Crítica tiene la intención de funcionar como archivo y agenda, recogiendo y registrando el mayor número de cuantas exposiciones se programen en la capital.

Y para esta plaza me preguntaron una serie de cuestiones, grabaron un vídeo y ahí quedo mi aportación a esta abierta plaza.