Es curioso. Pongo esto en el apartado de «corazonadas» porque me da a mi que hay un hilo que aúna el discurso de lo que habrí­a de pasar en un verdadero salón en el que las individualidades e identidades deben quedar en suspenso para llevar a término una interacción en foco, y el discurso que acabo de leer en la web de los FACS de esto de la «fuerza del anonimato».

1. ¿Pero qué es eso de los espacios del anonimato?

No son «jamás esto o aquello, sino siempre tal, así­. No presupuesto, sino exposición»1. Movimientos de lo social (y no movimientos sociales) que desafí­an los lugares que nos son asignados. Gestos sin autor que cambian las cosas sin apoyarse en las palancas clásicas de la acción polí­tica. Politizaciones que no se definen por una pertenencia común (a una clase, una sustancia o una categorí­a social especí­fica), sino por una com-parecencia (o presencia común). Espacios donde practicar una huelga de identidades en la que dejamos de ser lo que hay que ser. Bancos de niebla irrepresentables donde luchar juntos contra lo que nos separa. Puntos de intensidad que aparecen cuando se trenzan por un momento lo existencial y lo político. Interrupciones del funcionamiento social que reconfiguran el mapa de lo posible. Espacios de subjetivación con los que nadie contaba y en los que cualquiera puede contarse.

Me viene a la cabeza el discurso de Jean-Luc Nancy y La comunidad desobrada (Arena Libros, 2007), y del libro de Kester, Conversation Pieces, Community + Communication in Modern Art, en el que, refiriéndose al primero argumenta algo parecido a una suerte de ser en suspenso…

Y en este tema del suspenso y la huelga el que más sabe es Rafa, pero a él le dedicaré un artículo completo no una simple corazonada….

(continuará)