Archivo de la etiqueta: cosas que van pasando

ni alquila, ni participa, ni open

hoy es domingo, es día 7 de octubre. el mundo se derrumba y yo sigo aquí sentada imaginando o arrepintiéndome de no haber hecho lo que habría de haber hecho y obviamente no hice. total que este fin de semana ha sido open studios, del que ya he dado cuenta pero al que he ido más bien poquito, sustituyendo la visita a estudios por los placeres del parque del berro, o de la fuente del berro, o de algo así. ayer me las pasé en la celebración de santa Tais, Tais es santa pero Tais es mi socio y amigo y es un tío, ¿por qué a mi amigo Tais le llamaron Tais que es el nombre de un arrepentida cortesana de Alejandría?. Ni idea. Solo sé que pasamos un día estupendo con los últimos rayos de sol, con pavos reales venidos  a menos y con una chica que no paraba de tricotar para un evento algo surre de las laneras de Madrid quienes, creo, van a forrar la calle Serrano de una suerte de patch work de lanas…

Retomado mi arrepentimiento y para no caer en la decadencia absoluta miraré los links pertinentes para que al menos quede registro de lo que podía haber visto y no vi, y así calibraremos lo próximo o alejado de la realidad que tiene esta otra realidad de la web.

Veamos, me perdí:

OPEN STUDIOS
– PARTICIPAR.DE (por cierto que para esto tuve yo una cita hace tiempo, y me gustaría recuperar esa historia, pasee a una comisaria y a la directora del instituto Goethe por la tabacalera, mas no parece que les gustase… aunque tal y como está el asunto tabacalesco, menos mal que no les gustó)
SE ALQUILA CUERPO

Y de todo estos daré buena cuenta cuando consiga, de primera mano, alguna declaración….

bob ross y lo que viene destrás

Este es un tal Bob Ross y por lo visto es el que ha instruido a muchiiiisimos artistas americanos pues lleva en la televisión un mogollón de años y han sido muchos, pero muchos, quienes le siguieron…. jajajaja… como un Arguiñano de la pintura. Su programa se emitió del 83 al 95, nada más y nada menos. Habla todo el rato con el happy, happy little trees (arbolitos felices), pretty little mountains (montañitas bonitas), happy painting (felices trazos), y  happy accidents (accidentes felices)… en fin, una felicidad esto del arte..

Aunque ayer, que hice una maravillosa entrevista a Cristina Lucas, hablábamos, entre otra muchas cosas, del actual sentido de la pintura. Hoy, decía, todos tenemos cuanto menos una cámara de fotos, quizá otra de vídeo. Hoy es tiempo de lo audiovisual porque todos entendemos ese lenguaje, porque todos hemos visto la tele y podemos entender, leer, el lenguaje audiovisual. Discutimos un tanto pero de algún modo si concluimos que si el artista es un individuo que debe responsabilizarse con su tiempo histórico, de tal modo que lo narre, o intervenga en él, o sea transmisor de un modo de vida, difícil, muy difícil lo tienen los pintores, a no ser, claro está, que se definan como tales, y curiosamente, los pintores-pintores que conozco se definen como tales quedándoles la palabra artista muy grande o muy desencajada o completamente intrascendente. Quizá tengan razón y la palabra artista no signifique mucho, aunque, la verdad, tras salir de la casa de Cristina comencé  a pensar que si, que hay artistas y los hay muy buenos. Huelga decir que ella es uno de estos.

Y como estas entradas diarias son para escribir sin más me dispongo ahora a intentar resumir las cosas que quería contra ayer y no pude porque el sistema no me permitió llegar a escribir nada:

– preparación de un concurso de comisariado para la sala de la comunidad de madrid de avenida de américa. ya informaré con más detenimiento, lo estoy haciendo con Vanesa.

– No me cogieron en el curso del CA2M de Peter Maringold, una pena aunque un poco alivio pues ya tengo trabajo en exceso.

– El día 20, osea mañana, las galerías de Madrid abren sus puertas de arranque de temporada. Habrá que ir.

– Cultura presenta el “Spain Now!!” o algo así en Londres, la cuestión es que las estrellitas son Miguel Barceló, muy actual como todos podrán comprobar, y Ferrán Adriá, otro super actual… madre mía, con la cantidad de cossa interesantes que andan sucediendo aquí.

– Están, ahora mismo, desalojando Casablanca. Ha llegado por sms y por mail a la lista de la Tabacalera. acabo de ver que ha sido a las 8 de la mañana y que han detenido a alguien. Hay un llamamiento para llevar las cosas a tabacalera.

– Llegó la invitación de “Participación y Juventud”, una mesa redonda para el día 1 de octubre, lunes a las 4.

– “No somos nadie”, de Tina Paterson, esto es el 2 en offlimits, martes, a las 9. Con Txomín y Rafa, muy queridos por mi ambos dos, en un vídeo-conversación, en el que comentan su vida en Madrid y demás asuntos del arranque de la contracultura nacional… con mucha guasa seguro y sobretodo mucha realidad, cita ineludible.

Como siempre lo estrictamente cultural se dibuja de glamour, fantasía y fantasmismos y la realidad de detenciones, crudezas y demás. No obstante y no se ya si pese a mi misma o no debo seguir caminando en la fina línea que separa y une los dos mundos pues madrid es al cabo eso, seda y olor a bocadillos de calamares, gambas flotando en aceite y huevos fritos con puntillita… todo muy paradójico, todo muy intenso y cada cual con sus dosis de teatralidad.

ah!

me olvidé decir que como lectura obligada para esta semana tengo “Luces de Bohemia”, para despedir esta entradilla escribiré al azar lo que me encuentre al abrirlo (y corro luego que tengo que hacer un cocido…jajaja)

ESCENA TECIMOTERCERA
Velorio en un sotabanco. Madama Colet y Claudinita, desgreñadas y macilentas, lloran al muerto, ya tendido en la angostura de la caja, amortajado con una sábana, entre cuatro velas. Astillando una tabla, el brillo de u clavo agua su punta sobre la sien inerme. La caja, embetunada de luto por fuera, y por dentro de tablas de pin sin labrar ni pintar, tiene una sórdida esterilla que amarillea. Está posada sobre las baldosas, de esquina a esquina, y las dos mujeres, que lloran en los ángulos, tienen en las manos cruzadas el reflejo de las velas. Dorio de Gadex, Clarinito y Pérez, arrimados a la pared, son tres fúnebres fantoches en hilera. Repentinamente, entrometiéndose en el duelo, cloquea un rajado repique, la campanilla de la escalera.