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bob ross y lo que viene destrás

Este es un tal Bob Ross y por lo visto es el que ha instruido a muchiiiisimos artistas americanos pues lleva en la televisión un mogollón de años y han sido muchos, pero muchos, quienes le siguieron…. jajajaja… como un Arguiñano de la pintura. Su programa se emitió del 83 al 95, nada más y nada menos. Habla todo el rato con el happy, happy little trees (arbolitos felices), pretty little mountains (montañitas bonitas), happy painting (felices trazos), y  happy accidents (accidentes felices)… en fin, una felicidad esto del arte..

Aunque ayer, que hice una maravillosa entrevista a Cristina Lucas, hablábamos, entre otra muchas cosas, del actual sentido de la pintura. Hoy, decía, todos tenemos cuanto menos una cámara de fotos, quizá otra de vídeo. Hoy es tiempo de lo audiovisual porque todos entendemos ese lenguaje, porque todos hemos visto la tele y podemos entender, leer, el lenguaje audiovisual. Discutimos un tanto pero de algún modo si concluimos que si el artista es un individuo que debe responsabilizarse con su tiempo histórico, de tal modo que lo narre, o intervenga en él, o sea transmisor de un modo de vida, difícil, muy difícil lo tienen los pintores, a no ser, claro está, que se definan como tales, y curiosamente, los pintores-pintores que conozco se definen como tales quedándoles la palabra artista muy grande o muy desencajada o completamente intrascendente. Quizá tengan razón y la palabra artista no signifique mucho, aunque, la verdad, tras salir de la casa de Cristina comencé  a pensar que si, que hay artistas y los hay muy buenos. Huelga decir que ella es uno de estos.

Y como estas entradas diarias son para escribir sin más me dispongo ahora a intentar resumir las cosas que quería contra ayer y no pude porque el sistema no me permitió llegar a escribir nada:

– preparación de un concurso de comisariado para la sala de la comunidad de madrid de avenida de américa. ya informaré con más detenimiento, lo estoy haciendo con Vanesa.

– No me cogieron en el curso del CA2M de Peter Maringold, una pena aunque un poco alivio pues ya tengo trabajo en exceso.

– El día 20, osea mañana, las galerías de Madrid abren sus puertas de arranque de temporada. Habrá que ir.

– Cultura presenta el “Spain Now!!” o algo así en Londres, la cuestión es que las estrellitas son Miguel Barceló, muy actual como todos podrán comprobar, y Ferrán Adriá, otro super actual… madre mía, con la cantidad de cossa interesantes que andan sucediendo aquí.

– Están, ahora mismo, desalojando Casablanca. Ha llegado por sms y por mail a la lista de la Tabacalera. acabo de ver que ha sido a las 8 de la mañana y que han detenido a alguien. Hay un llamamiento para llevar las cosas a tabacalera.

– Llegó la invitación de “Participación y Juventud”, una mesa redonda para el día 1 de octubre, lunes a las 4.

– “No somos nadie”, de Tina Paterson, esto es el 2 en offlimits, martes, a las 9. Con Txomín y Rafa, muy queridos por mi ambos dos, en un vídeo-conversación, en el que comentan su vida en Madrid y demás asuntos del arranque de la contracultura nacional… con mucha guasa seguro y sobretodo mucha realidad, cita ineludible.

Como siempre lo estrictamente cultural se dibuja de glamour, fantasía y fantasmismos y la realidad de detenciones, crudezas y demás. No obstante y no se ya si pese a mi misma o no debo seguir caminando en la fina línea que separa y une los dos mundos pues madrid es al cabo eso, seda y olor a bocadillos de calamares, gambas flotando en aceite y huevos fritos con puntillita… todo muy paradójico, todo muy intenso y cada cual con sus dosis de teatralidad.

ah!

me olvidé decir que como lectura obligada para esta semana tengo “Luces de Bohemia”, para despedir esta entradilla escribiré al azar lo que me encuentre al abrirlo (y corro luego que tengo que hacer un cocido…jajaja)

ESCENA TECIMOTERCERA
Velorio en un sotabanco. Madama Colet y Claudinita, desgreñadas y macilentas, lloran al muerto, ya tendido en la angostura de la caja, amortajado con una sábana, entre cuatro velas. Astillando una tabla, el brillo de u clavo agua su punta sobre la sien inerme. La caja, embetunada de luto por fuera, y por dentro de tablas de pin sin labrar ni pintar, tiene una sórdida esterilla que amarillea. Está posada sobre las baldosas, de esquina a esquina, y las dos mujeres, que lloran en los ángulos, tienen en las manos cruzadas el reflejo de las velas. Dorio de Gadex, Clarinito y Pérez, arrimados a la pared, son tres fúnebres fantoches en hilera. Repentinamente, entrometiéndose en el duelo, cloquea un rajado repique, la campanilla de la escalera.

Farewell

Creo que ha llegado la hora de vivir más atentamente, escribió Atxaga a Vila-Matas hace ya muchos años. Y yo creo que si, ha llegado también ese momento. Un momento de regar las plantas y no esperar nada de nadie. Un momento de dejar de pedir y compadecerse de uno mismo. estar atento es salir de ti por más de un momento por todos los momentos. Cuando paseaba con mi ex por México DF él era quien me guiaba me salvaba y me evitaba innecesarios peligros. Imagino que el iba atentamente yendo. Y yo no atendía a nada. Flor me llamaba él, vas flor, decía. Y llevo dos años de mi vida flor. Pero hoy ha legado el momento de empezar a estar más atenta procurando ser un extranjero hasta para mi misma.

Escucho a Caetano Veloso en una versión de Jamaica Farewell de “A foreing sound“, y me quedo con esto, y con lágrimillas en los ojos lo grito un poco para quitarle drama a mi farewell:

But I’m sad
To say I’m on my way
Won’t be back
For many a day
My heart is down
My head
Is turning around
I had to leave
A little boy
In Kingston town

Sería mejor salir a navegar que encerrarse pero antes habría de laminar y enresinar, reparar vamos, mi destartalado catamarán, no lo descarto sin embargo y haré como los animalillos que se retiran sin decir ni media y tras vomitar y expulsar todo resto de malatía de su cuerpo extrañado resurgen de su propia ruina no pletóricos pero sí aceptables para ser, una vez más, acogidos en la manada. Mientras salgan los restos daré mi farewell a la francesa, esa única vía que tenían los únicos para irse de manera elegante sin hacer ruido ni esperar nada de nadie.

Y para rematarnos, It’s All Right Ma, I’m Only Bleeding de Bob Dylan.